Por: Diana Jiménez*

Ramón Escobar, presente en la sexta edición de Campus Party como conferencista, y co-fundador de la empresa de encuestas en línea, Survmetrics, comparte su experiencia como emprendedor en el área de la tecnología y cómo fue que expandió su negocio fuera de las fronteras mexicanas.

¿Cómo inició la historia de Survmetrics?

Ramón EscobarMi socio Bernardo es el tecnológico, es una persona muy inquieta y muy visionaria. En aquél entonces para graduarnos de mi carrera -yo soy ingeniero industrial-, teníamos que hacer un proyecto de inversión que requería hacer encuestas. El profesor en aquél momento quería que hiciéramos las encuestas en papel, pero Bernardo dijo que no quería realizarlas así y que las iba a hacer en una aplicación que iba a crear. Como sabía programar, hizo un prototipo que funcionaba en el celular y ahí mismo recolectó toda la información, le entregó el Excel al maestro y así fue la primera versión de Survmetrics.

Tres meses después yo trabajaba en una campaña política y fuimos a presentar este proyecto y funcionó bastante bien, seguimos desarrollándolo, para hacerlo más estable. Bernardo aprendió más sobre programación, y yo me puse a trabar en la marca del producto y ahí fue el inicio.

¿Cómo lograron asentar su empresa en Silicon Valley?

Conocimos en marzo del año pasado a dos inversionistas de allá. En aquél entonces hicimos un experimento para saber quién nos iba a comprar nuestro producto y los resultados eran mucho mejores en Estados Unidos que aquí en México. Llegamos a ese caso, planteamos las opciones, y aplicamos a la aceleradora de empresas “500 Startups”, donde nos aceptaron, y ahí hicieron una inversión con la cual financiamos el traslado, el costo y todo lo demás. Así fue como llegamos allá.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar en el extranjero?

Silicon Valley tiene una mentalidad donde la gente es súper colaborativa. Normalmente llegas a un restaurant y siempre vas a hallar a alguien hablando de su empresa. Si llegas a un evento de “networking” lo primero que haces es presentarte y decir “yo tengo una empresa de esto…” ese es el estándar. En San Francisco, Mountain View y Palo Alto, el 30 por ciento de la población joven tiene un negocio, tiene una idea o está trabajando en una empresa tecnológica; todo mundo está metido en este tema, es como un “modus vivendi”.

¿Cuál era el ritmo de vida que tenían al comenzar a trabajar allá?

Survmetrics era el 90 por ciento de mi tiempo. Si bien teníamos la oficina, también trabajábamos en casa; me levantaba, me cambiaba y me iba a la computadora, salía y regresaba al departamento y era trabajar hasta las nueve o diez de la noche. Más porque teníamos usuarios en todo el mundo, entonces a veces había que hacer una llamada con gente de Europa a las doce o una de la madrugada, y con gente de Asia nos hablábamos a las tres de la mañana. Esa temporada fue totalmente dedicada al proyecto, donde también hacía mucho “networking”, haciendo contactos con la industria y con otras empresas.

¿Nunca te dio vértigo mirar hacia el futuro?

Absolutamente. Hubo una infinidad de veces que dijimos, “no estamos con la familia, no estamos con los amigos; todo el tiempo estamos en esto, no vale la pena”, luego te asomas al precipicio y dices “todo va a salir mal”, pero luego miras atrás y ves que estás en una montaña muy alta y ves otro caminito de ahí, y decides tomar ese camino.

¿Survmetrics sigue necesitando que le inviertas mucho tiempo?

Sí, definitivamente. Todo negocio tiene un ciclo, tanto en la empresa como en nosotros como fundadores. Yo personalmente soy muy inquieto y otro de mis socios es igual, nosotros dos decidimos iniciar otra empresa. Es un tema que obedece al potencial del producto a largo plazo. Consideramos ahora dejar el producto en ese nivel e iniciar otros que sabemos pueden llegar más lejos.

En sí la empresa está bien, hay potencial de venderse, hay potencial de que siga trabajando como está; no sé a dónde vayamos a llegar, pero sí es claro que en cuanto a tiempo, probablemente en el corto plazo no vaya a estar trabajando “full time”, pero probablemente en el mediano plazo ya vaya a regresar con más fuerza para seguir creciendo la empresa.

¿Qué papel fungió Campus Party para desarrollar Survmetrics?

Digamos que fue la plataforma en donde pasamos de la idea a una idea potencial, porque si bien todo mundo tenemos proyectos, unos pueden ser buenos, otros pueden ser malos, o no son los adecuados al tiempo o al espacio.

Para nosotros, Campus Party fue el validador de tres cosas: clientes potenciales, acceso a un “network” de gente de todo México que podía ayudarnos con la empresa, y la más importante, la motivación, darnos a nosotros la confianza de que allá fuera de donde vivíamos había potencial y que otros países podían comprarnos.

¿Cómo te sientes al volver a Campus Party ahora como expositor?

La verdad un poco distinto. Veo bastante potencial. La charla estuvo muy llena lo cual me pareció muy interesante, espero haber puesto mi granito de arena para eso, y espero ayudar a un par de gentes que me han escrito para pedirme asesoría.

Personalmente creo que al nivel que hemos llegado, siento que lo hemos hecho bien, siento que también hicimos muchas cosas mal, pero considero que aprendí bastante y creo que la mayor enseñanza que me deja esto es seguir estando abierto a compartir esas ideas, porque sé que a alguien más les puede ser útil.

Finalmente, ¿cómo es que te ves en el futuro?

Tengo la meta de tener un negocio más exitoso que Survmetrics, tengo la meta de poder ayudar en cierto modo y devolver todo en lo que a mí me ayudaron. Tengo la meta de estar muy estable en mi familia y diversificar mi negocio; quiero un restaurant, quiero un negocio tradicional, quiero una empresa más grande y a ver qué pasa.

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