Por: Kennia Rivera*

Ser pepenador también es un trabajo y aunque puede  ser poco remunerado, los pepenadores que trabajan en el vertedero de San Juan Chico en Ocotlán, Jalisco, disfrutan su labor.

La palabra pepena según la Real Academia, proviene del náhuatl, y significa “recoger del suelo, escoger”, y de acuerdo con una asociación civil en México llamada Mundo Sustentable, al menos 200.000 personas viven de pepenar, desde  menores de edad hasta adultos mayores. Familias enteras han vivido de la basura por generaciones.

Verónica León, Mercedes Rodríguez tienen 10 años trabajando en el vertedero, ganando 100 pesos al día de 6 de la mañana a 10 de la noche. José Arana, su hija Teresa Arana y la hija de Teresa, Adriana, tienen 2 años trabajando de pepenadores. Conocieron el vertedero debido a que Adriana Arana, sufrió un accidente hace dos años en el que perdió a su esposo, a su hijo de un año y medio y un embarazo de 5 meses. Ella fue la única sobreviviente y al recuperarse comenzó a ir al vertedero y lo que más les gusta de trabajar así es ser su propio jefe, ya que pueden trabajar los días y las horas que ellos requieren, la condición de Adriana los obliga a faltar a trabajar cada cierto tiempo para poder asistir a sus citas médicas.

Lo que es basura para muchos, para otros es dinero. Los martes y jueves en el vertedero van concesionarios a comprarles por kilo: vidrio transparente (el de color no funciona) por 7 pesos, Pet por 2 pesos, cartón por .50 pesos, chatarra por 1 pesos, hule por 1.50 pesos.

El gobierno no les tiene permitido a los pepenadores vender lo que recogen por fuera, ya que los desperdicios son propiedad del gobierno, sin embargo se quedan las latas para venderlas por fuera y la ropa y zapatos en buen estado la conservan para su uso personal. La SEMARNAT ha señalado que apenas 11% de los 77 millones de toneladas de basura que se producen anualmente en el país se reciclan, pero más allá de reciclar por cuestiones ecológicas es por las ganancias que deja. Siendo los pepenadores los principales recicladores en el país. Ser pepenador sigue siendo un trabajo poco regulado y considerado dentro de los negocios informales en México.

En el vertedero de San Juan el Chico poco conocido como “Cazadores” tiene 12 hectáreas pero no todas están llenas de basura. La demanda de trabajadoras es mayor por las mañanas, donde llegan a haber alrededor de 60 personas pepenando y en las tardes la demanda baja casi a un 50% de trabajadores, eso platican los pepenadores que ahí laboran y también comentan que su ambiente de trabajo puede ser muy relajado.

A Pesar de ser un lugar insalubre donde pueden contraer muchas enfermedades, los trabajadores ya están acostumbrado a estas condiciones, al grado de que el olor no les causa ninguna molestia y comen en el vertedero, además tienen unas pequeñas chozas para descansar durante su jornada.

Comments

comments