Por: Dora Ivonne Alcántara Miranda*

Adrián Villar del departamento de educación del museo Rufino Tamayo, presentó en #CPMX7 el módulo Bio-arte, con el propósito de hacer más atractiva la tecnología para niños y jóvenes. Este museo móvil consta de dos módulos cuyo fin es resaltar el manejo de la ciencia y biotecnología para obtener fotografía artística macroscópica.

Por medio del taller Tamayo el médico veterinario explicó la inoculación o injertación bacteriológica fungí, con ello logró la creación de piezas artísticas que van más allá de la estructura óptica humana. Cada una de estas piezas se encuentran clasificadas por sus componentes fisiológicos y bioquímicos para que de esta forma las personas puedan apreciar con más detalle cada uno de estos componentes.

La tecnología ha demostrado ser una vez más un elemento base para la creación, y en esta ocasión lo ha hecho con la biología. Las imágenes que se lograron captar a través del macroscopio estuvieron al alcance de todos los campuseros, desde el menor detalle de una planta, hasta el color y estructura de las bacterias. Una herramienta de aprendizaje que promete dar a todos los niños y jóvenes de Campus Party la oportunidad de experimentar con los compuestos científicos y tecnológicos que ofrecen las ramas de la biología.

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