CUCiénega, cantera de documentales sonoros

Estudiantes de la licenciatura en Periodismo del CUCiénega destacan por crear producciones radiofónicas que cuentan historias por medio de sonidos, un género híbrido poco conocido en Latinoamérica que les ha valido reconocimientos nacionales e internacionales

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Estudiantes crean documentales sonoros¿Te imaginas viajar a una realidad distinta a la que vives por medio de sonidos? Esto es lo que permiten los documentales sonoros, obras radiofónicas que cuentan historias reales a partir de sonidos ambientales, música, dramatización, testimonios, efectos, silencios, archivos sonoros históricos o noticiosos, y mucha creatividad.

Este tipo de producciones, que comienzan a tomar pie en Latinoamérica, se han convertido en una especialidad de estudiantes y egresados de la licenciatura en Periodismo del Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega), y para muestra están las distintas obras reconocidas en concursos internacionales durante los últimos años.

El trabajo premiado más recientemente fue el creado por la estudiante Diana Jiménez, titulado “El otro legado de Da Vinci”; este documental ganó mención honorífica en el Tercer Foro de Documental Sonoro (Sonodoc), realizado en Chile el pasado noviembre. Analiza las historias alrededor de la Orquesta de Cámara Da Vinci, escuela musical para jóvenes y niños del municipio de Tonalá, Jalisco, que funge como un factor de desarrollo social importante para esa comunidad.

Otra producción que ha resultado ganadora es Ruta metropolitana, que recibió mención honorífica en la Décima Bienal Internacional de Radio, en 2014. Este trabajo creado por cuatro jóvenes de Periodismo explica el contexto del transporte público en Guadalajara a través de dramatizaciones, ambientes sonoros y el problema de los accidentes que involucra a víctimas mortales.

Candice Carrazco Castañeda, profesora de los talleres de producción radiofónica en el CUCiénega, comenta que estas obras son resultado de dos motivantes: la labor docente —que por varias generaciones ha hecho hincapié en que se debe buscar la creatividad— y la aceptación y gusto que han adoptado los estudiantes de Periodismo en dicha práctica.

“Desde hace muchos años se insistía en que los reportajes fueran más creativos y no tuvieran tanta voz hablada, para que la audiencia no se aburra. El documental sonoro es un género híbrido poco conocido en América Latina. Integra todos los géneros radiofónicos y busca que el protagonista de la historia tenga más presencia. La diferencia con el reportaje es que en el documental sonoro se pueden utilizar recursos como la dramatización, se recuperan ambientes sonoros, como contexto histórico y el testimonio de las personas. Es un género extremadamente creativo que da la libertad de explorar con sonidos de la manera más atrevida, pero con sentido estético”.

En 2015 los profesores de Radio, del CUCiénega, participaron en la primera edición de Sonodoc, en Bogotá, Colombia; ahí comenzó una estrecha relación con radialistas de otras universidades, radiodifusoras y centros de producción de América, quienes retroalimentaron la práctica de este género.

“En las clases de Taller de Radio II les pedía a los estudiantes que realizaran una revista radiofónica y que le metieran ambiente y arte sonoro. Cuando llegué a Colombia me di cuenta de que desde antes estaba obligando a mis alumnos a trabajar con un género que yo desconocía. Teníamos un precedente de que las producciones que los estudiantes del CUCiénega hacían estaban bien hechas. Lo que no teníamos claro era que al momento de que estas producciones tenían ambientes sonoros y dramatizaciones se trataba de documentales sonoros”, explica Carrazco Castañeda.

En 2016 la Universidad de Guadalajara fue sede de la segunda edición de Sonodoc, cuando en el CUCiénega convergieron productores de distintos países.

“Durante los talleres se hicieron historias que ocurren alrededor del centro universitario, como la de Martín, que es conocido por tener una tienda de abarrotes en la zona donde viven los estudiantes; él funge como consejero, amigo, médico y conoce a los alumnos. La historia de Martín en un documental sonoro que en un futuro quedará como un antecedente histórico de lo que ocurría en esta tienda”.

Al respecto, explica que “el documental sonoro no se encasilla en recuperar historias que sólo se presentan en la agenda de medios. Más bien ayuda a poner un tema en la agenda o poder verlo desde otra perspectiva”.

Carrazco Castañeda dice que actualmente pocas radiodifusoras en Jalisco, si no es que ninguna, transmite documentales sonoros por la naturaleza de su extensión y el tiempo que implica crearlos; sin embargo, existen proyectos que permiten adentrarse en el género, como Radio Educación o Radio Ambulante.

Texto: Iván Serrano Jauregui / La Gaceta de la UdeG
Fotografía: Abraham Aréchiga

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